Acción Poética, cuando las palabras se ponen en movimiento

Acción Poética sintetiza el paso de lo individual a lo colectivo, el arte como una herramienta de transformación social y las redes sociales como espacio de construcción del movimiento.

Desde diciembre en Córdoba se multiplican las paredes, con fondo blanco y en el centro, en mayúsculas, un poema pintado con color negro.

Uno camina por las calles del histórico barrio de Alta Córdoba, dobla en una esquina, mira dos segundos y lee: “Me quiero libre pero a tu lado”. Firma: Acción Poética Córdoba. Ubicación: Lavalleja y Miguel de Cervantes.

Al instante, surgen algunos interrogantes: ¿quiénes son? ¿qué buscan con estas pintadas? ¿quién es el autor? ¿cómo se organizan?

Entonces, contactamos con las originadoras del desembarco en La Docta: Sabrina y Fabiana. Son primas y tienen 27 y 29 años, respectivamente.

Al googlear el grupo, rápidamente uno descubre que se trata de un movimiento que nació hace 15 años en México como acuñando aquella definición de Rodolfo Walsh de que “las paredes son las imprentas de los pueblos”.

Su ideólogo se llama Armando Alanis Pulido, poeta mexicano, que escribió –por ejemplo-: La poesía me pone en movimiento, porque formula preguntas, crea dudas y conflictos y mantiene los instantes, es cierto todo está dicho pero no todo está escuchado y en esa premisa se amplían los límites del lenguaje y los límites de quienes entienden el poder de las palabras, me gusta esa sensación que ocurre al terminar el poema: me siento insatisfecho porque estoy en el principio y tendré que escribir otro”.

Fabiana descubrió la existencia de la iniciativa por facebook. Allí se contactó con Fernando Ríos Kissner, poeta tucumano que promueve y coordina Acción Poética en el país. “Después la llame a Sabri y le dije si le gustaría que lo hagamos en Córdoba. Se prendió de una”, relató sobre el origen. Luego se sumaron otras amigas para el primer impulso.

“Nos gusta la poesía, leer y, por ahí, escribir pero no somos poetas”, señaló como militante de las manifestaciones de la belleza y la estética por medio de las palabras.

Sabrina contó que las reglas son utilizar “frases cortas, de no más de 8 o 9 palabras”, pintadas en un muro blanqueado y con letras mayúsculas negras. “Para que desde los autos pueda leerse sin detenerse”, explicó.

Otras reglas que aglutinan al movimiento presente en Latinoamérica son que siempre deben solicitar autorización de los dueños para pintar los muros y que no se acepta dinero, sólo donaciones de pintura de color blanco y negro y elementos útiles para la tarea, como pinceles.

Estos criterios unifican e identifican a Acción Poética, rompiendo con la acción individual y clandestina del grafitero. Hoy ya coparon más de 30 ciudades argentinas con el arte poético. La expansión cruzó las fronteras hasta Perú, Bolivia, Paraguay, Nicaragua, Guatemala y Venezuela.

El único medio de contacto es por facebook, donde tuvieron un crecimiento exponencial. Abrieron la fanpage en diciembre y ya cuentan con más de 6 mil “Me gusta”.

Cuando deciden intervenir una pared, que ya cuenta con el visto bueno del propietario, primero le consultan si desea un poema en especial. “Le ofrecemos al dueño del muro que elija la frase con nosotros pero generalmente nos dejan elegir a nosotros”, mencionó Fabiana, ama de casa.

En pleno auge del microblogging y twitter, este movimiento capta la esencia y toma microfrases, de alto impacto. “Buscamos que la poesía trascienda las hojas del libro”, definió.

“Tratamos de que las frases que vamos a poner en los muros sean en positivo, inspiradoras, ahora tenemos muchas frases sobre el amor porque estamos muy enamoradas”, dijo Sabrina, sociopedagoga.

Por su parte, Fabiana rescató, como una de sus predilectas, “que la curiosidad sea más grande que el miedo” .

La definición de no rubricar las frases con los nombres de los autores es rupturista también con el ego del creador. “La idea no es promover un poeta específico”, aclaró Sabrina.

Una de las primeras pintadas fue “Lo esencial es invisible a los ojos”, aquella memorable frase del Principito. Cada pintada es un nuevo aprendizaje.

El principal costo es la pintura látex blanca y negra. Por ello, piden donaciones. “Ponemos cartelitos en face”, recordó Fabiana y que recibieron diez litros de ese modo.

“La idea es llegar a la gente y que se interesen por participar. Acción Poética se ha hecho enorme, está en todos lados”, afirmó exultante por el crecimiento y las repercusiones inconmensurables.

La fuerza de Acción Poética -como escribiera Mario Benedetti- reside que “en la calle, codo a codo, somos mucho más que dos”.

Entrevista a Armando Alanis Pulido, fundador de “Acción Poética”:

 

 

 

Comentarios


Deja un comentario