Esteban Castro: “En Europa se prohibió el uso de cianuro y glifosato, y aquí lo permitimos”

En una visita a Córdoba, dialogamos con Esteban Castro, sociólogo especialista en ecología política, en gestión de agua y saneamiento, coordinador de la Red Waterlat para la investigación y la acción internacional, donde confluyen sectores de la academia, sindicatos, movimientos sociales y otros actores en torno a la gestión de los servicios de agua, saneamiento y salud pública.

“América Latina es uno de los lugares del planeta que está mejor posicionada en agua dulce, pero al mismo tiempo, también tenemos grandes zonas semidesérticas o desérticas. Obviamente, Argentina en nuestro imaginario es un país húmedo pero en sus dos tercios son áridos o semi áridos”, definió.

Ante la consulta sobre si consideraba posible que se produjesen conflictos armados por la propiedad del agua, indicó que “en la historia, ello ya ha acontecido y sigue sucediendo”.

A modo de ejemplo, nos comentó que “la cuenca del río Nilo, por ejemplo, la comparten 11 países, de los cuales 2 son potencias militares y el resto no. Entonces, no sorprende que esos dos hayan usado históricamente la mayor parte del agua del Nilo y cuando los otros quieren más agua hay problemas”.

“Yo digo que hay dos grupos: los que dicen que va a haber guerra y los que dicen que no. Lo que dicen que no, indican que mirando la historia ha habido más acuerdos que guerras. Pero los otros insisten, el agua ya es más importante que el petróleo y puede ser un objeto de apropiación y conflicto. Yo no descarto que haya guerras por el agua”, explicó.

Esteban Castro realizó sus estudios de doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Oxford (1993-1998), con la defensa de una tesis que analizó las interrelaciones entre la política del agua y los derechos de ciudadanía en México. Entre otros aspectos, el trabajo consideró las luchas sociales por la ampliación de los derechos ciudadanos en las últimas décadas, especialmente los derechos civiles (por ejemplo, los derechos de propiedad sobre el agua) y los derechos sociales (el acceso a volúmenes esenciales de agua para uso humano como bien público y las relaciones entre el acceso a los servicios de agua y saneamiento y la salud pública), y el rol del control político del agua en el proceso de formación del Estado.

Mercantilización del agua

El proceso neoliberal vivido en toda la región latinoamericana significó la apertura económica, la privatización de las empresas del Estado y la desregulación del mercado. En ese marco, el agua, requerida para la subsistencia de las personas, no estuvo excluída. Empresas transnacionales se apropiaron de su comercialización. Córdoba es un ejemplo de ello.

Castro evaluó, en este sentido, que “hay servicios básicos que no los podes gestionar como mercancías”.

“Llama la atención y me da mucho enojo cuando reviven el proceso de mercantilización a partir de fines de la década del ’80, donde Argentina se transformó en un escenario privilegiado de las privatizaciones”, dijo.

Castro completó recientemente la coordinación del proyecto PRINWASS, un estudio comparativo que examinó críticamente las políticas de expansión de la participación privada en los servicios de agua y saneamiento a nivel mundial desde la década de 1980.

Pero, como contracara, el catedrático analizó: “Tenemos ejemplos en América Latina donde se valora y se cuida el agua. Pero es verdad, sobre todo en las ciudades, donde la población está más distante de su contacto con la naturaleza, y se ha pervertido bastante la relación con el agua, con el aire, con el suelo. Por ello, la gente empieza a pensar instrumentalmente, en términos de costo”.

Cianuro y glifosato, envenenando las venas de América Latina

“Los dos grandes temas en América Latina son la minería y la agricultura, en relación a la contaminación, por una parte, con agroquímicos y con cianuro, mercurio, en la otra. Es una región muy afectada por la expansión, muy difícil de frenar por las ventajas económicas que esto trae”, evalúa el intelectual sobre las perspectivas en nuestra Patria Grande.

“En la Unión Europea se prohibió el año pasado el uso del cianuro en la minería, y nosotros aquí lo permitimos. El glifosato está prohibido en Europa y aquí lo usamos. Y el uso de semillas genéticamente modificadas está en Europa bastante frenado”, sentenció.

Por ello, consideró que “lo que hay que discutir en países como Argentina, es la destrucción de la base material del capitalismo. Un capitalista lúcido también se tiene que preocupar por la protección de las condiciones materiales que van a permitir la reproducción del capital”.

Aunque lamentó que pareciera que se carece de “capitalistas lúcidos” ya que “a nadie le importa destruir la base material que son los suelos que se están volando, quitando los árboles, el agua que cada vez hay menos, y la que hay la están contaminando”.

Nota publicada en CbaNoticias el 29 de septiembre de 2011

 

Comentarios


Deja un comentario