No pudieron detener a los lápices

En una jornada ventosa, tierra sobrevolando que afectaba la visión, llovizna que todos ansiaban se transformara en lluvia torrentosa que refresque el ambiente y calme los incendios, los estudiantes secundarios salieron a las calles cordobesas para conmemorar la detención, tortura y desaparición de la tenebrosa Noche de los Lápices del 16 de septiembre de 1976.

 

Las reivindicaciones se actualizaron, pero la lucha es la misma: mejores condiciones de estudio para todos y todas. Por ello, se movilizaron organizados en sus centros de estudiantes de los colegios, que fueron emblemáticos el año pasado en las tomas por mejores condiciones edilicias y contra la nueva Ley de Educación Provincial (LEP), generando la peor crisis del gobierno de Juan Schiaretti. Jerónimo Luis de Cabrera, Carbó, Cassafouths, Loreto, Dean Funes, Manuel Belgrano, Monserrat, fueron los que aportaron la participación estudiantil en la marcha. Acompañados por organizaciones secundarias como el Movimiento Estudiantil Secundarios Arriba, No Pasarán, MUS, y la JP Descamisados.

Daniela Michelazzo, presidenta del Centro de Estudiantes del Colegio Jerónimo Luis de Cabrera

La movilización de alrededor de 1500 personas estuvo conformada por tres espacios: primero, encabezando, los centros de estudiantes secundarios; luego, las organizaciones juveniles identificadas con el gobierno nacional; y por último, agrupaciones de izquierda.

La consigna que aglutinaba a los estudiantes secundarios era nuevamente la oposición a la Ley de Educación Provincial aprobada en 2010 luego de las tomas de los colegios y una marcha que finalizó con represión policial.

Nelson Nicolás Mora, presidente del Centro de Estudiantes del Colegio Cassaffousth

Desde Secundarios Arriba expresaron: “Hace casi un año se desató el conflicto estudiantil más grande del último tiempo, se tomaron más de 20 colegios, se luchó por planes de obra y por una participación en una la ley de educación que fue armada a espaldas de la comunidad educativa, se nos tomó el pelo, recibimos una lavada de cara, promesas y nada más… Pero ellos creen que nosotros nos quedamos quietos, ¡pero no! El conflicto estudiantil renovó las ganas de cambiar nuestra educación, de mejorarla, de seguir luchando”.

Finalmente, los estudiantes se congregaron al frente de la sede de la Policía Federal, ubicada en Avenida Vélez Sársfield e Ituzaingó.

Natacha Tamaretto, presidenta del Centro de Estudiantes del Colegio Carbó

Nota publicada en CbaNoticias el 16 de septiembre de 2011

 

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